Alejandro Bettinotti, presenta “Armas de la Paz”.

“ES UN DISCO CON UNA IMPRONTA MAS ROCKERA”

Un viaje por el tiempo

¿Cómo describir más de 30 años de carrera en una sola nota? 

Nadie me había advertido de la vasta trayectoria de Alejandro Bettinotti. 

Entendí que debía aceptar lo que él estaba dispuesto a mostrar (que no fue poco), y transitar un poco su vida. 

12 discos auto gestionados…

3 documentales…

Un libro…

En el 2013, editó su primer libro Tangos a la deriva, que incluye un disco como solista, poemas y textos.

En  2014 presentó el libro en la Feria Internacional del libro y en el Museo Casa Carlos Gardel.

Pero todo esto, si saben buscar, lo podrán encontrar en Wikipedia (dice mi hijo que si estás ahí es que ya sos un groso), pero Alejandro Bettinotti, es más que una reseña en la enciclopedia mundial de Internet. Y para descubrirlo tuve que entrar a su casa en el barrio de San Martín. 

Ya estaban preparando los instrumentos para el show en el Teatro del Globo, y nos refugiamos en la cocina, para hacer la entrevista. 

ph: Juan Cruz Rey Suaqué

Contame de Señores Monos…

Ahí éramos más rockeros. Yo siempre con el piano. Hicimos un disco (Alejandro hace memoria) YA EN EL PATRULLERO EL DESEQUILIBRADO NO DEMUESTRA ARREPENTIMIENTO. Ahí cantaba y tocaba el piano..

Y si vamos mucho más atrás.¿Cómo llegó el piano a tu vida?

Era muy pibito, de chiquito. Tenía unos parientes que vivían a la vuelta de casa y tenían un piano, que tocaba mi primo y mi tío. Y eso me… impactaba. Y quería tocar, poder porque no sabía nada. Y bueno, después empecé a estudiar, con profesora de barrio que enseñaba Chopin, Beethoven… Pero siempre me llamaba hacer cosas mías, la composición.

¿Cómo nace la etapa en dúo que empieza a estar ligada al tango?

El dúo sale medio de casualidad. Yo tengo un amigo que presentaba una muestra de pintura en un centro cultural. Y me dijo Che, te venís a hacer unos tangos? Y yo tocaba tango así no más. Vino el último bajista de Señores Monos, Fernández. Bueno, tocamos en esa muestra, y fue muy fuerte. Había una mujer ahí que nos quiso representar. Nosotros estábamos haciendo rock. Le digo que no. Entonces, en ese lugar arman una fecha, solo para que toquemos nosotros, lo mismo. Muy fuerte lo que pasaba con el dúo. Entonces, la mujer, insistió con representarnos. Bueno, nos empezó a conseguir lugares para tocar, muy tangueros, Tortoni, Evaristo Carrió… al principio nos miraban de reojo. Teníamos pelo largo, veníamos del rock. Eran tres, cuatro temas hasta que se copaban. Esto nos lleva a Barcelona en el 2003, con un repertorio tanguero, hacíamos un tema o dos míos. No había lugar donde no nos pedían temas nuestros. Al llegar, grabamos Los Porteños de Gardel.

De ahí con Fernández hicieron unos cuantos discos…

Como siete u ocho discos. El dúo se transformó en quinteto…

¿Hay un disco que quieras mas, de esa etapa?

Es difícil, de 10 hijos elegir al que querés más. Pero te puedo decir dos o tres cosas de algunos. “Los porteños de Gardel”, reconozco que abrió un camino, una puerta inesperada. Por ejemplo, Esquifuzos, comenzó como una nueva búsqueda sonora, que abrió un camino a lo que siguió,  la etapa solista…

¿Cómo es el cambio a la etapa solista?

Yo corté con todo, preparé unos temas que tenía colgados en el piano. Y grabé “Tangos a la Deriva”, solo piano y voz. A partir de acá, empecé a componer libremente, si era tango, rock, candombe estaba bien.

Hiciste la gira universitaria ¿Y cómo es la experiencia de llevar este tipo de música al exterior?

Alucinante, primero hicimos Colombia, después nos llamaron de Grecia, y el Ecuador. Una de las cosas más sorprendente es que la temática que nosotros contábamos a ellos los atravesaba, les pasaba lo mismo. En Grecia, nosotros llevamos las letras traducidas en griego, y nos fue bárbaro, vimos la conexión que tienen con el tango. Y en Ecuador, lo mismo.

¿Qué importancia tienen las letras en tu música?

Es difícil definirlo. Yo me considero músico más que letrista, pero siempre hice letras al componer. Me terminé dando cuenta que, para el otro la letra tiene un significado. A mí me salen las dos cosas juntas, pero por ahí, si agarras el texto por separado, cobra sentido

ph:Juan Cruz Rey Suaqué

Llegamos al último disco. “Armas de la Paz”.

Es un disco con una impronta más rockera, y creo que pasa por un recorrido. Lo que pedía la canción. Preocuparse por la canción. Se grabó en excelente estudio, y el sonido es de lo mejor. 

A mí me gusta preguntarles a los artistas como componen, y que influencia tienen, en este caso, es la música que escuchas.

Sobre la forma de componer, me gustaría decirte, algo. Yo siempre estoy atento a lo que aparece. Momentos que no son los que estoy en piano. Me apareció mucho caminando, o viajando. En la noche, suelo levantarme y anotarlo.

Y la música que escucho… desde los Beatles, que es la banda que me atravesó. Es el día de hoy que sigo escuchándolos. De esa época, Genesis, Yes, Led Zeppelin, nos juntábamos a eso, ahorrábamos para comprar el disco entre todos, y era algo social. Y con eso también, el rock nacional, El Flaco Spinetta. Invisible me había flasheado. Pero también escuché mucho Piazzolla.También escuché música clásica. Escuché mucho de todo, inclusive el jazz, uno de mis hermanos tocaba el saxo…

Nombraste al Flaco Spinetta. Ahí en el Teatro del Globo, debutó Almendra. 

Sí, señor. Muy místico. Un dato no menor.

 Esperemos que este sábado, cuando presentes Armas de la Paz, esté el espíritu del Flaco rondando por el teatro.

Después de unos mates, bien cebados por Javier Crego, el percusionista, como buenos amantes de la música, charlamos de discos de vinilo, de Bob Dylan, el descubrimiento de sus letras; y la influencia del cine en la música actual.  

¿Cómo va ser el show este sábado?

Laburamos hace años el cuarteto hace años. Algo intimista, Y hacer un recorrido de lo que fue, lo que es y lo que va ser.

COBERTURA:

En el Teatro del Globo, Alejandro Bettinotti, presentó Armas de la Paz, con los mismos músicos que grabó el disco: Juan Manuel Mazzal: batería.  Ezequiel Spika: guitarra eléctrica. Javier Crego: percusión y armónica. Hernán Fernández: bajo. Y una cantante invitada en el tema “Argentina”, MarItkin.

Bettinotti cumplió con lo prometido. No sólo presentó el disco, sino que viajó al futuro con temas del próximo disco. A sala llena supo mover a un público entusiasmado con su regreso a CABA después de cinco años. También viajó al pasado  con temas interpretados en el piano como “Sudakas de cuarta” y  el genial “Alpargatas en los pies”.  Cerrando bien arriba con el nuevo corte de difusión “Argentina”, que dejamos el link abajo para ver el video.

Alejandro Bettinotti demostró una vez más que no importa si haces rock o tango, candombe o folclore, mientras que la música que hagas sea de calidad y comprometida. Y eso nos enseñó el último sábado, en plena noche porteña,cuando presentó Armas de la Paz.

Por: Alejandro Sarratina